El umbral del daño lo fija el patrón
La semana de aspectos sociales se lee en una sola frase: la única prohibición de IA inmediatamente exigible en el trabajo es inferir emociones, y todo lo demás queda en manos de quien contrata. Los marcos de evaluación de riesgo conceden a la organización el derecho de declarar aceptable el daño y archivar el resto como residual, mientras Sudáfrica retrasa su política hasta 2027 y bancos, hospitales y call centers siguen desplegando. El contrapeso real — la consulta obligatoria de los representantes laborales — llega sepultado como un punto más de una lista.